Los sistemas de IT evolucionan a pasos
agigantados y a un ritmo acelerado tanto en las ofertas de soluciones
como en la diversidad de temas que cubren. El hardware es cada vez más
potente y las comunicaciones avanzan achicando las distancias y
optimizando los procesos. Entonces, ¿por qué el rol de Administración y
Finanzas sigue siendo el mismo? Hoy
las empresas se han dado cuenta de que la acumulación de información se
vuelve un lastre inútil si no se analiza. Es decir, si no se busca la
forma de aplicarla en las estrategias del negocio. Las compañías
empiezan a preguntarse por qué continuar destinando la mayor cantidad de
tiempo al armado y consolidación de datos y tan poco tiempo al análisis
de la información para mejorar la toma de decisiones en las compañías.
“Es muy cómodo y seguro llegar a la
registradora y pasar las compras por la lectora del código de barras,
pero cuánto mas productivo es poder sumergirse en el océano de
información que eso genera y poder descifrarlo para así ayudar al diseño
de un negocio. Un volumen de información dado necesita un sistema de
manipulación controlado y veloz, algo que es muy difícil de lograr a
menos que se recurra a las tecnologías de información. Es probable que
esa tecnología sea una plataforma de Business Intelligence (BI)”,
explica Diego Keller, Business Development Manager de MicroStratey LATAM
South.
El BI consiste en transformar los datos
de las empresas en información útil para tomar decisiones de negocios.
Es la respuesta que la tecnología ofrece para apoyar a los decidores de
las organizaciones en la generación y obtención de información
relevante, en el momento apropiado y en el lugar correcto. Esto permite
evaluar indicadores de negocio, permitiendo tomar decisiones de una
manera más profesional y justificable.
“El BI se ha convertido en la principal
Tecnología de Información que brinda comunicación en todos los niveles
de las organizaciones y apoya la toma de decisiones, utilizando toda la
información disponible dentro y fuera de la empresa”, dice Keller.
En toda organización, el personal de
Administración y Finanzas opera diariamente con varios sistemas
transaccionales u operaciones como por ejemplo sistemas de facturación,
de liquidación de sueldos, de administración de compras, administración
de fondos, registración contable, estado de cuentas bancarias,
inventario de bienes de uso. “El análisis de información desde estos
sistemas es altamente complejo ya que típicamente no se encuentran
integrados; la información no necesariamente es consistente entre los
sistemas como para hacer análisis comparativos, no tienen un volumen de
información histórica importante como para visualizar tendencias y se
encuentran más orientados al alta, baja y modificación de los datos que
al análisis de la información, además ofrecen una visión o perspectiva
aislada con pocas posibilidades de obtener una visión global que cruce
información con producción, RRHH o atención de clientes, entre otras
áreas”, sostiene el especialista.
En este escenario, el BI es la tecnología
para el análisis de la gestión que complementa a los sistemas de gestión
operacionales y que ya se considera tan indispensable como esos últimos.
Así, el rol del personal de
administración y Finanzas evoluciona hacia el análisis de información
para ayudar a la compañía en el cumplimiento de sus objetivos
estratégicos tomando decisiones basadas en información que permita
optimizar cuentas a cobrar, monitorear la morosidad e incobrabilidad,
minimizar costos operativos, proyectar facturación y gastos certeramente
basados en los presupuestos y tendencias históricos, para de esta forma
liderar la salud financiera de la empresa con una visión global e
integradora.
En definitiva, el rol desde
Administración y finanzas será mucho más estratégico y deberá estar
apoyado por un cambio cultural donde se maximice el tiempo de análisis
por sobre la construcción de reportes y se distribuya la información
para fortalecer la toma de decisiones de forma descentralizada pero
siempre guiada por una estrategia común. “Los sistemas y la
infraestructura ya están preparados, aguardando por analistas de
finanzas capacitados y dispuestos a empezar a manejar información
económica y financiera para la toma de decisiones estratégicas en lugar
de simples y aislados datos contables lejanos de la estrategia de la
compañía”, apunta Keller.